Starbucks es una marca que se caracteriza por su congruencia, ya que aquí y en Nueva York el café que pidamos deberá saber igual. Starbucks junta a sus líderes y llevan acabo un “Roll-Out”, donde de les platica e informa de nuevas promociones, productos o campañas que se realizaran.
Todos los productos y promociones de Starbucks son producto de un estudio de mercado muy específico según el país del que se trate.
Starbucks para sus campañas (Navideñas por ejemplo) prepara un manual de identidad que describe todo lo que tiene que ver con ella, desde las bebidas de la temporada hasta el acomodo de ciertos artículos promocionales. Es increíble la exigencia que genera la franquicia con cada tienda, realmente hacen que los empleados se “tatuen” (metafóricamente hablando) la marca y la vivan diariamente.
Un dato curioso es que en las capacitaciones que se les dan a los empleados se les promueve “tutear” a los clientes, a manera de que se sientas como en casa, claro que si alguien resulta ofendido inmediatamente se le tratará “de usted”.
Me decepcionó saber que Starbucks México tiende a negarle empleo en sus tiendas a personas con tatuajes o piercings libres a la vista, ya que la connotación cultural del país rechaza a las personas con esas características. Creo que esto es algo negativo para la marca, porque pudiera ser el caso en el que Starbucks aprovechara su posicionamiento para empezar a promover cambios al respecto y concientizar a los ciudadanos.
Así terminó todo...



